Scott W. Sharkey, MD,* Denise C. Windenburg, BA,* John R. Lesser, MD,* Martin S. Maron, MD,†.
Referencia:
From the *Hypertrophic Cardiomyopathy Center and Cardiovascular Research Division, Minneapolis Heart Institute Foundation, Minneapolis, Minnesota; †Division of Cardiology, Tufts Medical Center, Boston, Massachusetts; and the ‡Division of Biostatistics, University of Minneapolis, Minneapolis, Minnesota
Publicación:
J Am Coll Cardiol 2010;55:333–41 2010.
Antecedentes:
La Cardiomiopatía por Estrés es una condición recientemente conocida caracterizada por una disfunción cardíaca transitoria con abalonamiento ventricular.
Objetivos:
Definir más completamente el espectro clínico y las consecuencias de la Cardiomiopatía por Estrés más allá del evento agudo.
Métodos:
Seguimiento prospectivo de 136 pacientes consecutivos con Cardiomiopatía por Estrés.
Resultados:
Fueron predominantemente mujeres: número 130 96%. Las edades de 32 a 94 años: edad media 68 años + o – 13 años. En 121 pacientes 89% hubo un estrés emocional 64 pacientes o físico 57 pacientes. 22 estuvieron asociados con drogas simpáticomiméticas o procedimientos médico quirúrgicos. 11% no tuvieron un estrés disparador. 25 pacientes 18% estaban tomando betabloqueadores en el momento del evento.
La resonancia cardiovascular magnética mostró 3 tipos de defecto en la contracción, y el regreso rápido a la función de contracción normal, aunque hubo un 5% en que esta normalización demoró 2 meses. En 5 pacientes se mostraron trombos en el ventrículo derecho o en el izquierdo, incluyendo 2 eventos embólicos. 3 pacientes murieron en el hospital y 116 85% sobrevivieron . Hubo 5% de recurrencias de la Cardiomiopatía. La mayoría de las muertes ocurrieron en el primer año. Todas las causas de mortalidad excedieron a las de la problación general.
Conclusiones:
El espectro clínico fue muy heterogeneo en cerca de 1/3 de los hombres: < de 50 años con muertes hospitalarias, recurrencias, embolismos y retardo en la recuperación de la fracción de eyección. No hubo un factor protector de los betabloqueadores. Hubo ayuda diagnóstica de la resonancia cardiovascular magnética. La presencia de trombos y fenómenos embólicos indicaron la consideración de anticoagulación.
Comentario:
Hemos estado viendo casos claros de esta cardiomiopatía por estrés en una relación baja con todas las situaciones de estrés de diferentes grados a que está sometida nuestra población con los acontecimientos de inseguridad y de violencia.
Carolyn M. Taylor, MD, MPHa,b,c,*, Karin H. Humphries, DSca,b,d, Aihua Pu, MScd,
Referencia:
aUniversity of British Columbia, Vancouver, British Columbia, Canada, bSt. Paul’s Hospital, Vancouver, British Columbia, Canada, and cHarvard Medical School and Massachusetts General Hospital, Boston, Massachusetts, and dProvincial Health Services Authority, Vancouver, BritishColumbia, Canada, and eFoothill’s Hospital, Calgary, Alberta, Canada.
Publicación:
Am J Cardiol 2010;106:457– 462
Antecedentes:
Mas de ¼ de los pacientes que van a coronariografía invasiva tienen coronarias normales o no obstructivas (< del 50%). Sería deseable reducir ese porcentaje.
Objetivos:
Identificar pacientes con baja probabilidad de tener enfermedad coronaria obstructiva, aplicando un modelo clínico.
Métodos:
Estudio de 2 cohortes: Una cohorte llamada de derivación en donde se identifican los parámetros mas asociados a coronariografías con enfermedad coronaria no obstructiva, y otra cohorte llamada de validación en donde se aplican esos parámetros.
La primera cohorte de derivación tuvo 24.637 pacientes y la segunda de validación 18.606 pacientes.
Resultados:
Se identificaron estas 7 variables asociadas a angiografía coronaria no obstructiva: 1) Mujeres. 2) Menores de 50 años. 3) Angina atípica. 4) Ausencia de cambios eletrocardiográficos del segmento ST. 5) No fumar. 6) No diabetes. 7) No hiperlipidemias.
Los resultados fueron similares en las dos cohortes.
Conclusiones:
El modelo clínico sencillo identificó un grupo de baja probabilidad de enfermedad coronaria obstructiva por angiografía coronaria invasiva, y que por lo tanto podría no indicarse este estudio, orientándose a una estrategia coronaria no invasiva.
Comentario:
La arteriografía coronaria no es carente de eventos adversos. Podría excederse en su estudio cuando priman criterios de industria o de mercantilismo médico.
El análisis clínico e integral del paciente puede ser una buena guía para ordenar este exámen. Posiblemente en grupos de baja probabilidad estadística, el tac multicortes tenga un valor apropiado.
Thomas G. Brott, M.D., Robert W. Hobson, II, M.D.,* George Howard, Dr.P.H.
Referencia:
J.F.M., J.L.B.); University of Medicine and Dentistry of New Jersey, Newark (T.G.B., R.W.H., A.J.S.); University of Alabama at Birmingham,Birmingham (G.H., V.J.H., J.H.V.); Lenox Hill Hospital (G.S.R.) and Columbia University Medical Center (J.P.M.)
Publicación:
The new england journal of medicine: july 1, 2010 vol. 363 no. 1
Antecedentes:
La colocación de stent en la arteria carótida o la endarterectomía son ambas opciones para tratar la estenosis carotídea, una causa importante de ACV
Objetivos:
Comprobar en forma aleatorizada los dos procedimientos con un end point primario compuesto de ACV, infarto de miocardio y muerte de cualquier causa durante el período periprocidemental o ACV ipsilaterales dentro de 4 años después de la aleatorización.
Métodos:
2502 pacientes con un seguimiento promedio de 2,5 años.
Resultados:
No hubo diferencia significativa en las tasas del end point primario a los 4 años entre la colocación del stent vs. la endarterectomía : (7.2% and 6.8%, respectively; hazard ratio with stenting, 1.11; 95% confidence interval, 0.81 to 1.51; P = 0.51). Tampoco hubo diferencia de acuerdo al estado sintomático P 0,84 o del sexo P 0,34. La tasa a los 4 años de ACV o muerte fue de 6,4 en pacientes con el stent vs. 4% en los pacientes con endarterectomía : hazard ratio, 1.50; P = 0.03. La tasa en pacientes sintomáticos fue de 8% y 6,4% : (hazard ratio, 1.37; P = 0.14). La tasa entre pacientes asintomáticos fue de 4,5% y 2,7% (hazard ratio, 1.86; P = 0.07) respectivamente.
Muerte periprocedimiento: (0.7% vs. 0.3%, P = 0.18). Y para ACV (4.1% vs. 2.3%, P = 0.01).
Y para infarto de miocardio:1,1% a 2,3% con P de 0,03. Después de ese período, la incidencia de ACV ipsilateral fue similarmente baja (2.0% and 2.4%, respectively; P = 0.85).
Conclusiones:
Entre pacientes sintomáticos o asintomáticos con estenosis carotídea el riesgo del end point primario de ACV, infarto de miocardio, y muerte no difiere significativamente entre la colocación de stent o la endarterectomía. Durante el período periprocedimiento hubo mayor riesgo de ACV con el stent, y mayor riesgo de infarto de miocardio con la endarterectomía.
Comentario:
La diferencia de este estudio fue en el periprocedimiento con mayor riesgo de ACV con el stent y de infarto de miocardio con la endarterectomía. Ambos riesgos pueden alterar la morbi mortalidad. El ACV podría alterar más la calidad de vida. La mayor edad podría ser un factor agravante de estos riesgos, por mayor alteración vascular.
La prevención de la ateroesclerosis controlando los factores de riesgo, es importante tanto para prevenir la enfermedad coronaria y la enfermedad carotídea.
Alexander Kulik, MD, MPHa, Jagmeet P. Singh, MD, DPhilb, Raisa Levin, MSc, Jerry Avorn, MDc, and Niteesh K. Choudhry, MD, PhDc.
Referencia:
Division of Cardiothoracic Surgery, Lynn Heart Institute, Boca RatonCommunity Hospital, Boca Raton, Florida; and bCardiac Arrhythmia Service,General Hospital, Harvard Medical School.
Publicación:
(Am J Cardiol 2010;105:1655–1660)
Antecedentes:
La evidencia sugiere que las estatinas poseen propiedades antiarrítmicas e inhibitorias de la fibrilación auricular.
Objetivos:
Evaluar la relación entre estatinas y nuevo comienzo de Fibrilación Auricular en una gran cohorte de pacientes con enfermedad coronaria.
Métodos:
Beneficiarios del Medicare mayores de 65 años que habían sido hospitalizados por infarto agudo de miocardio o revascularización desde 1995 al 2004.
Se excluyeron los pacientes con fibrilación auricular antes y durante la hospitalización.
Cohorte de 29088 pacientes. Se comprobó la incidencia de nueva fibrilación auricular:8450 pacientes no estaban recibiendo estatinas al mes de la descarga, y 20638 sí la estaban recibiendo al mes de la descarga del evento.
Resultados:
El nuevo comienzo de una fibrilación auricular dentro de 5 y 10 años fue de 32,6% y 51,2% respectivamente en pacientes que recibieron estatinas, vs. 38,3% y 58% en los que no recibieron estatirnas: hazard ratio 0.82, 95% confidence interval 0.78 to 0.86.
Analisis multivariado indicó que el uso de estatinas independientemente disminuyó el riesgo de una nueva fibrilación auricular : adjusted hazard ratio 0.90, 95% confidence interval 0.85 to 0.94.
Conclusiones:
La terapia con estatinas iniciada dentro de un mes después de ocurrido el infarto de miocardio o la revascularización está independientemente asociada a la disminución de una nueva Fibrilación Auricular. Este es otro nuevo beneficio antiarrítmico de las estatinas.
Comentario:
Las estatinas fuera de disminuir los lípidos tienen efectos pleiotrópicos benéficos.
Deben ser utilizadas en todo paciente con infarto agudo de miocardio no importa que los valores de los lípidos sean normales. Las guías recomiendan bajas las LDL por debajo de 70 mgs.
Riesgo de resultados adversos en Taiwán asociado con el uso concomitantes de clopidogrel e inibidores de la bomba de protones en pacientes que recibieron intervención percutanea coronaria.
Departments of aMedical Research and Education, bMedicine, Division of Cardiology, and cFamily Medicine, and dHealthcare and Management
Center, Taipei Veterans General Hospital, Taipei.
Publicación:
Am J Cardiol 2010;105:1705–1709.
Antecedentes:
Los inhibidores de bomba de protones pueden reducir los efectos inhibitorios del clopidogrel sobre la agregación plaquetaria, posiblemente a traves de la inhibición de la isoenzima citocromo hepático P450 2C19 (CYP2C19). La prevalencia de la pérdida de la función de CYP2C19, es mayor en la población asiática.
Objetivos:
Estudiar los efectos inhibitorios del uso concomitante de inhibidores de bomba de protones y clopidogrel.
Métodos:
Base de datos del Taiwan National Health Insurance: 3278 pacientes. Edad promedio 65,9 años, 71,9% hombres con enfermedad coronaria que estaban tomando clopidogrel después de intervención percutánea coronaria. 572 estaban recibiendo concomitantemente inhibidores de protones por enfermedad gastrointestinal y 2706 no los estaban recibiendo.
Resultados:
Al final del 2007 1410 pacientes habían sido hospitalizados. 970 de ellos habían sido revascularizados y 499 habían muerto. De acuerdo a la curva de Kaplan Meier la incidencia de rehospitalización y mortalidad fue significativamente mayor en los pacientes que recibían concomitantemente los inhibidores de protones y el clopidogrel con una P: 0,001 y < de 0,001 respectivamente. Sin embargo la reincidencia de revascularización fue similar en los dos grupos. El riesgo de hospitalización fue mayor en el grupo de combinación: hazard ratio 1.23, 95% confidence interval 1.07 to 1.41, p _ 0.003).
Conclusiones:
El uso concomitantes de clopidogrel e inhibidores de protones debería ser hecho con cuidado para evitar eventos adversos en asiáticos del este que van a intervención percutánea coronaria.
Comentario:
El uso de inhibidores de protones para tratamiento de enfermedad ácido péptica es muy frecuente, y puede tener interacciones con el clopidogrel dado en enfermedad coronaria. Dichas interacciones se hacen por intermedio del citocromo hepático P450 2C19 (CYP2C19). Esto puede neutralizar los efectos antiplaquetarios benéficos del clopidogrel en enfermedad coronaria. Si se necesita un antiácido se deben evitar los inhibidores de
protones y se podría recurrir al uso de Ranitidina que es un antagonista del H12.
Akhil Kapur, MBCHB, MD,* Roger J. Hall, MD,†‡ Iqbal S. Malik, MMBCHIR, PHD,†
Referencia:
From the *London Chest Hospital, Barts and The London NHS Trust, London, England; †Imperial College Healthcare NHS Trust, London, England; ‡Norfolk and Norwich University Hospitals, Norwich, England; §James Cook University Hospital, Middlesbrough, England; _Bristol Heart Institute, Bristol, England.
Publicación:
Journal of the American College of Cardiology Vol. 55, No. 5, 2010.
Antecedentes:
La cirugía de puentes coronarios está establecida como método de revascularización en pacientes diabéticos con enfermedad coronaria multivasos, pero con los avances de la angioplastia hay incertidumbre de si los puentes son el método de elección.
Objetivos:
Comparar la seguridad y eficacia de la angioplastia percutánea vs. los puentes coronarios en pacientes con diabetes y enfermedad multivasos.
El end point primario fue de mortalidad por todas las causas, infarto de miocardio, ACV.
End point secundario: necesidad de repetir la revascularización. Fue un método de no inferioridad.
Métodos:
510 pacientes diabéticos con enfermedad multivasos o enfermedad compleja de un vaso.
En 24 Centros. Fueron aleatorizados a recibir angioplastia con stent o hacerse cirugía de puentes coronarios. Los stents fueron no medicados o medicados. Seguimiento a un año.
Resultados:
El end point compuesto de mortalidad por todas las causas, infarto de miocardio o ACV fue de 10,5% en el grupo quirúrgico, y 13% en el grupo de angioplastia: [HR]: 1.25, 95% CI: 0.75 to 2.09; p _ 0.39). Resultados de todas las causa de mortalidad: 3,2% y 3,2%.
Si se combinaron las tasas de mortalidad, infarto de miocardio, ACV y necesidad de revascularización 11,3% y 19,3% respectivamente ((HR: 1.77, 95% CI: 1.11 to 2.82; p _ 0.02).
Conclusiones:
Es el primer estudio aleatorizado de revascularización coronaria en pacientes diabéticos con seguimiento a 1 año en donde la angioplastia no es inferior a los puentes coronarios. Sin embargo se necesitan estudios a más largo plazo.
Comentario:
La revascularización por angioplastia y stent puede ser una alternativa terapéutica a la cirugía de puentes coronarios en pacientes diabéticos. Las guías en enfermedad coronaria siguen indicando la cirugía como método de elección en pacientes diabéticos con enfermedad coronaria de 3 vasos. La necesidad de repetir la revascularización es mayor en los pacientes tratados con angioplastia y stents comparada con los pacientes tratados quirúrgicamente.
Mortalidad a 3 años después de intervención coronaria percutánea primaria para infarto de miocardio con elevación del ST. Ensayo DANISH. Subestudio DANAMI 2.
Michael Maeng, MD, PhDa,*,†, Peter Haubjerg Nielsen, MSa,†, Martin Busk, MDa.
Referencia:
Department of Cardiology, Aarhus University Hospital, Skejby, Denmark; bUNI-C, Danish Information Technology Centre for Education and
Research, Aarhus, Denmark.
Publicación:
Am J Cardiol 2010;105:1528 –1534
Antecedentes:
En pacientes con infarto de miocardio y elevación del ST con intervención primaria coronaria percutánea, mejora la función sistólica ventricular y la mortalidad. Los datos que hay a mayor de 1 año no son claros.
Objetivos:
Mortalidad a 3 años.
Métodos:
Subestudio DINAMI con 686 pacientes con infarto de miocardio y elevación del ST.
Tiempo de comienzos de síntomas y balón fue de menor de 3 horas, 3 a 5 horas y > de 5 horas. La función sistólica ventricular izquierda fue medida por ecocardiograma a la salida. El flujo coronario fue evaluado por un scor de Trombolisis y Miocardio.
Resultados:
La mortalidad no difiere en los dos grupos tempranos del tiempo comienzo de síntomas y balón (< de 3 horas y 3 a 5 horas). La mortalidad si fue mayor en el grupo > de 5 horas
(hazard ratio 2.36, 95% confidence interval 1.51 to 3.67, p <0.001). La fracción de eyección fue inversamente a la duración tiempo síntomas balón: <40% (19.7% vs 22.8% vs 33.1%, p 0.036). La disminución de la fracción de eyeccion fue predictora de la mortalidad a los 3 años: (hazard ratio 6.02, 95% confidence interval 3.68 to 9.85, p <0.001).
Un tiempo más corto comienzo de síntomas y balón mejor flujo coronario: (86.5% vs 80.9% vs 75.7%, p _ 0.002).
Conclusiones:
A menor tiempo comienzo de síntomas y balón hubo mejor flujo coronario y mejores fracciones de eyección > de 40% y mayor sobrevida a los 3 años en pacientes con infarto de miocardio y angioplastia primaria.
Comentario:
En la logística de intervención de angioplatia coronaria primaria en infarto agudo de miocardio con elevación del ST a menor tiempo transcurrido entre el comienzo de los síntomas y balón es mayor el miocardio salvado de la necrosis. Este tiempo hace que en la mayoría de este tipo de pacientes, en nuestras ciudades vecinas se prefiera el uso de la trombolisis.
The members of the Writing Group (William C. Cushman, M.D., Gregory W. Evans, M.A., Robert P. Byington, Ph.D., David C.
Referencia:
Preventive Medicine Section (111Q), Veterans Affairs Medical Center, 1030 Jefferson Ave., Memphis.
Publicación:
n engl j med 362;17 nejm.org april 29, 2010.
Antecedentes:
No hay evidencia de estudios aleatorizados para demostrar una estrategia de bajar la presión por debajo de 135 a 140 mms. Hg en personas con diabetes tipo 2. Investigamos si el bajar la presión sistólica de 120 mms. reduce los eventos cardiovasculares mayores en pacientes con diabetes mellitus 2 con alto riesgo de esos eventos.
Objetivos:
End point primario fue el compuesto de infarto de miocardio no fatal, ACV no fatal y muerte de causa cardiovascular. Seguimiento promedio 4,7 años.
Métodos:
4733 participantes con diabetes mellitus fueron aleatorizados a una terapia intensiva para bajar la presión arterial sistólica < de 120 mms. vs. una terapia estandar para bajar la presión menor de 120. No fue estudio ciego.
Resultados:
La presión sistólic media fue de 119,3 mms. Hg.en el grupo de terapia intensiva, y de 133,5 en el grupo de terapia estándar.
La terapia del end point primario fue de 1,87% en el grupo de terapia intensiva y 2,09% en el grupo de terapida estándar: (hazard ratio with intensive therapy, 0.88; 95% confidence interval [CI], 0.73 to 1.06; P = 0.20).
La tasa de muerte anual por cualquier causa fue de 1,28 y 1,19 en los 2 grupos: (hazard ratio, 1.07; 95% CI, 0.85 to 1.35; P = 0.55).
La tasa anual de ACV como end point secundario fue DE 0,32% y 0,53% en los dos grupos respectivamente: (hazard ratio, 0.59; 95% CI, 0.39 to 0.89; P = 0.01) . Eventos serios adversos (hipopotasemia, aumento de la creatinina,hipotensión, bradicardia) atribuidos al tratamiento antihipertensivo ocurrieron en 77 de 2362 participantes en el grupo de terapia intensiva y en 30 de 2371 participantes en la terapia estandar (1.3%) (P<0.001).
Conclusiones:
En pacientes con diabetes tipo 2, el bajar la presión de 120 mms. de Hg. comparado con descenso menor de 140 mms. Hg no reducen los resultados compuesto de infarto o de eventos cardiovasculares fatales y no fatales.
Comentario:
El VII Comité recomendó tratar la presión arterial en pacientes diabéticos con presión sistólica de 130 mms. Hg o más con el fin de bajarla de ese límite. Faltaron estudios aleatorizados para soportar esta conducta, razón por la cual se hace este estudio.
La terapia intensiva antihipertensiva no redujo la muerte por cualquier causa ni el resultado compuesto de infarto de miocardio o eventos cardiovasculares fatales y no fatales.
The members of the Writing Committee (Henry N. Ginsberg, M.D., Marshall B. Elam, M.D., Laura C. Lovato, M.S., John.
Referencia:
Department Medicine, Columbia University College of Physicians and Surgeons.
Publicación:
N Engl J Med 2010;362:1563-74.
Antecedentes:
Se investiga si la combinación de estatinas y fibratos, comparada con la monoterapia de estatinas reduce los riesgos de enfermedad cardiovascular en pacientes con diabetes tipo 2 quienes estaban en alto riesgo de enfermedad cardio vascular.
Objetivos:
End point primario fue la primera aparición de infarto de miocardio no fatal, ACV no fatal o muerte de causas cardiovasculares.
Métodos:
Estudio aleatorizado de 5.518 pacientes tratados con simvastatina en forma abierta, comparado con otro grupo doble ciego con fenofibratos o placebo.
Seguimiento 4,7 años.
Resultados:
La tasa anual del end point primario fue de 2,2% en el grupo fenofibrato vs. 2,4% en el grupo placebo : hazard ratio in the fenofibrate group, 0.92; 95% confidence interval [CI], 0.79 to 1.08; P = 0.32). Tampoco hubo diferencias significativas en los end points secundarios entre los dos grupos.
La tasa anual de muertes fue de 1,5% en el grupo fenofibrato y 1,6 % en el grupo placebo.
(hazard ratio, 0.91; 95% CI, 0.75 to 1.10; P = 0.33).
Posible beneficio en pacientes con niveles altos de triglicéridos y HDL bajos (P = 0.057 for interaction).
Conclusiones:
La combinación de fenofibratos con simvastatina no reduce la tasa de efectos fatales cardiovasculares, ni el infarto de miocardio no fatal , ni el ACV no fatal comparada con la simvastatina sola. Estos resultados no soportan el uso rutinario de la terapia combinada con fibratos y simvastatina para reducir los riesgos cardiovasculares en la mayoría de los pacientes con diabetes tipo 2.
Comentario:
Las estatinas son eficaces en reducir los riesgos cardiovasculares en pacientes diabéticos utilizadas en forma rutinaria . Los diabéticos pueden estar asociados con niveles altos de triglicéridos y bajos de HDL, pudiéndose beneficiar con el uso combinado de fenofibratos. Este estudio no pudo demostrar ese beneficio.
David Calvet, MD; Emmanuel Touze´, MD, PhD*; Olivier Varenne.
Referencia:
From the Paris Descartes University, Centre de Psychiatrie et Neurosciences INSERM UMR 894, and Department of Neurology, Centre Hospitalier Sainte-Anne, Paris (D.C., E.T., J.-L.M.); Department of Cardiology, Assistance Publique Hoˆpitaux de Paris, Hoˆpital Cochin, Paris
Publicación:
Circulation. 2010;121:1623-1629
Antecedentes:
La enfermedad coronaria es una causa significativa de morbilidad y mortalidad en pacientes con ACV. Algunos pacientes podrían beneficiarse de prevención específica, pero la prevalencia de enfermedad coronaria asintomática no es conocida.
Objetivos:
Se estudia la prevalencia de obstrucción de más del 50%, de las arterias coronarias, con enfermedad asintomática en pacientes con ACV isquémicos o TIAS, y si esta prevalencia es relacionada a los factores de riesgo cardiovasculares y a la ateroesclerosis cérvicocefálica.
Métodos:
Estudio desde Enero del 2006 a Febrero del 2009, de pacientes entre 45 a 75 años de edad con ACV isquémicos o TIAS sin historia de enfermedad coronaria antes del reclutamiento de los pacientes. Todos tuvieron una tomografía coronaria computorizada con 64 multicortes. 274 pacientes tuvieron este estudio
Resultados:
La prevalencia con obstrucción = o > del 50% fue del 18%: (95% confidence interval [CI], 14 to 23; n_50). La enfermedad coronaria asintomática fue independientemente asociada con los factores de riesgo tradicionales del Framingham Risk Score (odds ratio [OR], 2.6; 95% CI, 1.0 to 7.6 for a 10-year risk of coronary heart disease of 10% to 19%; and OR, 7.3; 95% CI, 2.8 to 19.1 for a 10 year-risk of coronary heart disease _20%), the presence of at least 1 _50% cervicocephalic artery stenosis (OR, 4.0; 95% CI,1.4 to 11.2), excessive alcohol consumption (OR, 3.1; 95% CI 1.3 to 7.3). La prevalencia de obstrucción = o > del 50% de enfermedad coronaria asintomática estuvo también relacionada con la extensión de la ateroesclerosis cérvicocefálica.
Conclusiones:
Cerca de 1/5 de los pacientes con ACV isquémicos o TIAS tienen enfermedad coronaria asintomática con obstrucción = o > del 50%. La presencia de obstrucción cérvicocefálica del 50% o más se relacionan fuertemente con enfermedad coronaria asintomática y obstrucción del 50% o >.
Comentario:
La enfermedad coronaria asintomática, puede ser un factor de riesgo de morbi mortalidad en pacientes con ACV isquémicos. Si esta enfermedad se reconoce se podrían hacer mayores medidas preventivas. El estudio multicortes de 64 cortes ha mejorado la especificidad y la sensiblidad para el DX. de enfermedad coronaria: sensitivity of 85% and a specificity of 95% para detectar estenosis de mas del 59%.